NIÑO JESÚS TALLADO EN MADERA / 1900 APROX

 Niño Jesús tallado en madera de gran tamaño. 1900 aprox. Tamaño: 45,5 x 22,5 x 23 cm de altura.





















CRISTO TALLADO EN MADERA. FINALES DEL XVII- XVIII / 55 cm

Período Luis XIV o Regencia (principios del siglo XVIII). Se trata de una pieza de grandes dimensiones.Cristo exento de altar de la escuela barroca (órbita francesa o centroeuropea), datable entre finales del siglo XVII y el siglo XVIII, tallado en madera noble. Tiene influencias de Francois Girardon o  Pierre Simon Jaillot

Originalmente, se concibió como una pieza de gran lujo litúrgico, dorada por completo al pan de oro para actuar como un faro de luz mística en el altar. Su posterior decapado (que dejó los valiosos restos en los rincones más profundos) nos permite hoy admirar la soberbia calidad de la talla directa sobre madera, convirtiéndola en una obra doblemente interesante: por su maestría escultórica visible y por la rica historia que narra su superficie.


Esta hermosa pieza de Dieppe presenta una escultura de gran finura; las venas de los brazos y los dientes en la boca abierta son claramente visibles. 












Influencias de Nicola Fumo que fue una referencia para Francisco Salzillo. 55 cm aprox.  Procedencia Murcia. 

NIÑO JEÚS TRIUNFANTE TALLADO EN MADERA / FINALES XVI.

Niño Jesús tallado en madera / Finales del XVI. 58 cm.

La escultura sigue una composición basada en el contrapposto clásico (el peso apoyado en una pierna mientras la otra se relaja), un recurso del Renacimiento italiano.
Las proporciones del torso, el modelado suave de los pectorales y la pelvis responden a un estudio de la anatomía clásica que se introdujo en España a través de escultores manieristas de finales del siglo XVI.

La morfología general de la figura, el rostro y el contrapposto recuerdan al taller sevillano de Juan Martínez Montañés y Juan de Mesa, pero se observan algunas peculiaridades más arcaicas. El cabello y el tupé abultado de rizos amplios hasta el cuello representan una geometría del cabello más próxima a las formas renacentistas. Además, observando con detalle es posible ver restos antiguos de pan de oro en el cabello, y son originales, algó común en el renacimiento. También podemos observar una nariz recta menos aniñada y corta que las habituales del Niño Jesús del barroco.

Este Niño Jesús conecta directamente con la estética del Renacimiento tardío o con talleres que mantenían viva la tradición escultórica del siglo XVI. La pieza
se esculpió en un taller o por un maestro que todavía arrastraba las técnicas del Renacimiento frente al realismo grácil que imperaría más tarde en el siglo XVII sevillano en este tipo de figuras.

Podríamos estar ante una obra renacentista del círculo de Gerónimo Hernández o su discípulo Gaspar Nuñez Delgado, precursores de la escuela barroca sevillana. Ambos tienen varias representaciones del Niño Jesús en brazos de su madre con estos rizos característicos, luego heredados por escultores del barroco sevillano como Fernández Montañés y Juan de Mesa.

Gaspar nuñez delgado  ( TUPE)  fue el maestro de Montañes Y  JUAN BAUTISTA VAZQUE Z EL MOZO. GERONIMO HERNANDEZ  ( VIRGEN CON JESUS CON TUPE TIENE VARIAS) FUE  MAESTRO DE gASPAR. eL MAESTRO DE GERONIMO HERNANDEZ FUE VAZQUEZ EL VIEJO.  



CRUCIFIJO DE METAL DORADO Y MADERA / S. XVIII

 Crucifijo español posiblemente de bronce dorado y madera con restos de policromía. Siglo XVIII. 











CRISTO CRUCIFICADO TALLADO EN MADERA. ESCUELA CASTELLANA / S.XV

Cristo gótico de Escuela Castellana. Siglo XV.  43 cm. Tiene restos de una corona de espinas de gran tamaño tallada en madera. Posiblemente de influencia Borgoñesa o flamenca. La barba es larga y la boca está entreabierta. Manos cerradas entorno a los clavos.  El modelado del cabello continua siendo muy lineal.  Llama la atención dos mechones largos de cabello, uno a cada lado, cayendo sobre los hombros.  La anatomía es  claramente gótica y carece del estudio anatómico de siglos posteriores.  El torax tiene las costillas  marcadas horizontalmente  de forma esquemática.  Las caderas son anchas y muy pronunciadas. El perizonium deja a la vista un vientre muy  abultado.   La forma del perizonium, con pliegues finos, pararelos y con aristas pronunciadass nos reafirma claramente la epoca en la que fue tallada la figura. Las piernas están algo flexionadas por las rodillas pero la figura  mantiene una posición frontal alejada de todo manierismo.  Los pies están en rotación interna, algo habitual en aquella época. La figura conserva restos de la policromía original. El perizoma conserva algunas micropartículas de pan de oro, lo que sigfifica que en sus orígenes estuvo dorado con pan de oro. 

El Cristo por sus caderas anchas y los mechones a ambos lados me recuerda a  maestros hispanoflamencos como Gil de Siloé o hispanoborgoñeses como Pedro Millán, pero no he encontrado ningún Cristo con la barba tan larga.