María Magdalena a los pies de Cristo crucificado. Siglo XVIII.
Crucifijo de sobremesa o calvario tallado en madera y caracterizado por una rica carga alegórica en su base.
En la parte inferior aparace María Magdalena llorando ante el madero. También se aprecia una composición escultórica que representa el monte Calvario, la serpiente (símbolo del pecado original o del demonio vencido) y el cráneo de Adán (asociado tradicionalmente al lugar de la crucifixión, simbolizando la redención de la humanidad).
La composición en su origen parece que estuvo dorada en su totalidad. Posteriormente se le aplicó pan de plata al Corpues Christi y a la serpiente.













